He estado usando el WD Black SN850X 2TB durante aproximadamente dos meses y algo más en mi PC principal, y la verdad es que la experiencia ha sido muy buena. El sistema arranca prácticamente al instante, los juegos cargan muy rápido y la transferencia de archivos pesados es extremadamente veloz, algo que se nota desde el primer día.Yo compré la versión sin disipador de 2TB por unos 151 €, y sinceramente creo que fue de lo mejor que pude hacer, ya que ahora mismo está casi al doble de precio. A pesar de ser el modelo sin disipador, no se calienta en exceso, en mi caso al menos.La placa base que utilizo es una ASUS TUF GAMING B850-PLUS WIFI, que incluye disipadores para las ranuras M.2, lo cual ayuda bastante con las temperaturas. Además, hay que tener en cuenta que ahora mismo estamos en invierno, así que eso también juega a favor en cuanto a refrigeración.Los benchmarks los hice con CrystalDiskMark, usando el siguiente equipo:• Placa base: ASUS TUF GAMING B850-PLUS WIFI• CPU: Ryzen 7 9800X3D• GPU: RTX 5070 Ti de 16 GB• RAM: Corsair Vengeance RGB DDR5 6000 MHz (32 GB, 2×16 GB)• Sistema operativo: Windows 11Hice varios benchmarks consecutivos y a la temperatura máxima al cual llego fue de 57 grados, ya que en tareas normales siempre suele estar entre los 40 grados o por debajo de eso.El SSD funciona bajo PCIe Gen4 x4, que a día de hoy es más que suficiente para videojuegos. No hay una diferencia real ni perceptible frente a PCIe Gen5 en gaming, ya que las cargas dependen mucho más de:• La CPU• El motor del juego• La optimizaciónSolo en casos muy concretos como edición de vídeo 8K, producción de contenido profesional, copias masivas de cientos de GB a diario o cargas de trabajo con IA y análisis de grandes volúmenes de datos, tendría sentido plantearse un SSD PCIe Gen5.Para gaming, sinceramente, Gen5 es tirar el dinero, y más ahora que los precios han subido tanto.