Lo pedí porque quería unos prismáticos que también aguantaran un chaparrón durante una excursión. Yo tengo un Carl Zeiss Jenoptem 7×50 W con tratamiento multicapa de más de 30 años, y un monocular Hawk Endurance 10×42. Cuando llegó el Steiner tuve que lidiar primero con las gomas oculares que se giran para sacar y con el enfoque casi de cerca. Fue algo a lo que costó acostumbrarse. El balance es que hay que decir que un prisma a techo moderno de 300 euros de una empresa alemana no deja en la sombra a un prisma porro de 35 años. La falta de nitidez en los bordes no llega del todo al nivel del Steiner, pero lo que se ve en el núcleo central es realmente muy bueno. Hay que dejarse llevar por la nueva tecnología y dedicarle tiempo; entonces acaba gustando. Si quieres nitidez casi hasta el borde tienes que rascarte mucho el bolsillo. Pero merece la pena sólo si usas los prismáticos con mucha frecuencia. Visto así, el Steiner, como también dicen las valoraciones en EuroVolter, es un buen todoterreno y se lo merece