Calidad de sonido: Nivel superior para auriculares de consumo Lo primero que quiero destacar es lo positivo: el sonido es excelente. Como amante de la clásica y el jazz, estoy muy satisfecho. La imagen sonora es neutra, el bajo es absolutamente adecuado y claro para un auricular. Con el ecualizador de la app se puede ajustar el sonido según sea necesario, y el perfil "Neutral" me gustó más (el perfil "Clásica" estaba un poco demasiado enfocado en las altas). Si no necesitas equipos de Voodoo (cables de cobre al 99,999 %, etc.), obtendrás un rendimiento absolutamente sólido. Cuando la conexión HQ se estabiliza, no se percibe ninguna degradación de calidad al usarlo por vía inalámbrica. Comodidad y construcción: neutro con algunas deficiencias La mecánica está hecha principalmente de plástico, algo que en esta gama de precios suele ser estándar, pero aquí no se siente especialmente de calidad. Un problema mayor para mí es el ajuste. Las almohadillas son bastante pequeñas y no se adaptan bien a mi anatomía (los oídos rozan el espuma y generan ruidos). Además, tiendo a sudar mucho bajo las almohadillas, algo que no experimentaba con mis antiguos Sony WH‑1000XM3 o Bose QC35 II (probablemente los auriculares están más sellados). Cancelación de ruido: algo decepcionante El ANC me recuerda al modelo Bose más antiguo. Dado que se trata de un modelo actual de Sennheiser, esperaba más. No alcanzan el rendimiento de Sony. En la configuración máxima también se percibe un ruido interno muy leve, por lo que a menudo tuve que reducir aún más el ANC, que ya era algo débil. Conectividad: factor decisivo personal Aquí se vuelve problemático, ya que la transmisión HQ anunciada (el argumento además del sonido) casi no era utilizable para mí: - Pixel 7 Pro: el auricular se atascaba repetidamente en un bucle "connected" entre Bluetooth y el dongle. Cambiar al dongle a menudo se negaba con el mensaje "Llamada en curso", aunque no había reproducción ni llamada. Conectado por USB al móvil, el sonido se escuchaba muy comprimido (se percibía 32‑64 kbit/s). Además, mis apps a menudo no reconocían el auricular como destino para más de 44.1 kHz. - PC y portátil: bajo Windows 11, el sistema activaba constantemente el micrófono a través del dongle, lo que hacía que el sonido bajara a un nivel de "teléfono viejo en el lavadero". En Linux, a pesar de la conexión establecida, no había sonido (algo que atribuyo parcialmente a Linux, pero sigue siendo frustrante). - Multipunto: nunca logré un cambio sincrónico entre dos fuentes (por ejemplo, PC y móvil) sin desconectar manualmente la conexión. Conclusión: El sonido merece 5 estrellas, pero el paquete completo por 500 € se siente como un "beta‑test" debido a los problemas anteriores. No quiero pasar 5‑10 minutos emparejando, reiniciando y buscando errores, así que restaré una estrella por los problemas de conexión y la combinación (ANC/sudor/material). Espero una versión mejorada en el futuro; mientras tanto, miraré a la competencia y sus problemas.