Excelente más de lo que esperaba. Rápido, cámara muy buena, mejor que otros de la misma gama, me ha sorprendido
Excelente más de lo que esperaba. Rápido, cámara muy buena, mejor que otros de la misma gama, me ha sorprendido
Me bañé en la piscina con mi S23 y se fundió, así que compre este. prácticamente el mismo tamaño. Se nota más rápido aunque el s23 iba perfectamente también, mejor cámara, está nuevo y tiene años de actualización por delante. dicen que trae IA, veremos como funciona eso, de momento no la he usado. La pantalla es ligeramente más grande 6,2 frente a 6,1, poca cosa pero se nota, lo peor es que no trae tratamiento antirreflejos y también se nota, por lo demás bien pero como los anteriores, se siente algo más anguloso en la mano. Sigue sin traer puerto jack para los cascos y no se puede ampliar el almacenaje con una tarjeta de memoria. Por mi lamentable experiencia con el anterior S23, no os creáis lo de que es sumergible, contra salpicaduras y poco más.Compre la edición para EU, sin problemas.
Llevo aproximadamente un mes y medio con el,vengo de un A33,asi que el cambio es enorme y para mejor,estoy muy contento en general con la compra,exceptuando claro la bateria,que estoy necesitando cargarla al menos unos 20 o 30 minutos todos los dias,eso si solo la llenohasta el 85% ,aunque seria muy de agradecer una mayor bateria, a mi no me supone un excesivo contratiempo.
Me compré el 24 pero me pareció demasiado grande y pesado. Me devolvieron el dinero sin problema. Después me cogí el 25 sencillo y genial. Entrega muy rápida, precio súper competente y muy profesionales.
El Samsung Galaxy S25 me ha parecido un teléfono excelente. Desde el primer momento destaca por su diseño elegante y su pantalla, que ofrece colores vibrantes y un nivel de fluidez impresionante. La experiencia de uso es muy rápida y fluida, gracias a su procesador con inteligencia artificial, lo que se nota especialmente al abrir aplicaciones o jugar. Además, el almacenamiento de 256GB es perfecto para quienes necesitan mucho espacio sin preocuparse por quedarse cortos.