Entregado sin capó y sin el adaptador 33/45 vueltas
Entregado sin capó y sin el adaptador 33/45 vueltas
Es genial para escuchar discos, si tienes un preamplificador externo como un mezclador DJ o algo similar. Le quito una estrella porque los cables RCA y de alimentación no son desmontables, así que será un dolor de cabeza si tienen que repararse, pero es más económico simplemente reemplazarlos. Tiene control de tono con un botón de reinicio para volver el tono a 0. También incluye un botón +8 %/16 % para un rango de tono más amplio. Básicamente es una versión modernizada del AT‑LP120 original, hasta el motor, pero sin espacio para un adaptador 45 y sin ajuste de altura del brazo. El cuerpo en sí es bastante hueco y puede detectar muchas vibraciones si lo colocas sobre un escritorio de ordenador.
Buena calidad,solo el cartucho lo hace bajar.
La estructura del tocadiscos es sólida y transmite una sensación de robustez y calidad desde el primer momento. Presenta un buen peso, excelente estabilidad y ausencia de resonancias, lo que contribuye a un funcionamiento seguro y consistente. Las patas incorporan un sistema de succión que mejora notablemente el agarre a la superficie y evita desplazamientos indeseados durante el uso. El control de pitch es suave y preciso, con un rango teórico de ±16, y el motor se muestra potente y estable. Además, detalles como los cables y el estrobo desmontables refuerzan la sensación de un producto bien pensado y orientado al usuario.En cuanto al diseño, el tocadiscos está muy bien logrado y ofrece una estética cuidada que transmite una impresión general de alta gama. No obstante, esta buena experiencia inicial se ve parcialmente empañada por la ausencia de algunos elementos básicos, como la tapa protectora y el disco, que no se incluyen de serie.Aun así, estos inconvenientes podrían considerarse asumibles dentro de este rango de precio si no fuera por un problema más serio señalado por varios compradores: la presencia de un zumbido audible cuando se coloca la aguja sobre el vinilo. Este ruido desaparece al levantar la aguja, lo que apunta a un deficiente blindaje del transformador, afectando negativamente a la experiencia de escucha.Otro aspecto preocupante es la zona donde el brazo se fija a la base del tocadiscos, que presenta un exceso de holgura. Este movimiento compromete la estabilidad del brazo y repercute directamente en la precisión de seguimiento de la aguja, un factor crítico para una reproducción correcta y fiable.En resumen, se trata de un tocadiscos con una construcción robusta, un diseño atractivo y buenas prestaciones sobre el papel, pero cuyos problemas de ruido eléctrico y estabilidad del brazo restan valor a un conjunto que, con un mejor control de calidad, podría haber sido una opción realmente destacada.
todo bien, falta la cubierta de polvo y las del 5000 no se cierran porque son demasiado ajustadas, tropiezan con el botón antiskating, 699 euros podrían proporcionarla adecuadamente de medida...maaaa.