Caseta de jardín
Caseta de jardín
Una vez montada la caseta, da una impresión de solidez. Las distintas piezas vienen envueltas en una película que es realmente muy difícil de quitar. Eso fue lo que más tiempo llevó. Lamentablemente, bajo la película había un par de arañazos que deben ser reparados.
Lo montamos entre dos en seis horas. Hace falta cierta experiencia en bricolaje para realizar el montaje sin errores. Cabe destacar que los paneles de paredes y de techo son muy finos y frágiles, algo esperable por este precio. Además, los bordes de los paneles son extremadamente afilados, por lo que los guantes son obligatorios durante el montaje. Las instrucciones de montaje son útiles y están bien estructuradas. La mayor dificultad fue acertar los pequeños agujeros preperforados para los tornillos autorroscantes tan pequeños. Los tornillos deben colocarse de forma engorrosa con una arandela de plástico antes de montarlos. Al atornillarlos, estos tornillos autorroscantes no se fijan al tope, sino que se deslizan. Esto da una sensación de inseguridad sobre la firmeza de la sujeción. Los tornillos, muy puntiagudos, deben llevar obligatoriamente las tapas protectoras incluidas, ya que sobresalen y suponen un riesgo importante de lesión. Una vez completado el montaje, el cobertizo queda bastante bien y el tamaño nos resulta suficiente.