Compré la Osram NIGHT BREAKER H4-LED para el VW Polo de mi hijo. Para los conductores principiantes, una buena visibilidad nocturna es crucial, y las bombillas halógenas de serie en el Polo son, en comparación con la luz LED moderna, lamentablemente bastante débiles. Instalación en el Polo: El cambio fue sorprendentemente sencillo. En comparación con otros coches pequeños, el Polo permite acceder a los carcasas de faros de manera relativamente fácil. Las LEDs encajan perfectamente, y la tapa de cubierta se puede cerrar sin problemas. Por qué vale la pena cambiar: Seguridad para la próxima generación: La luz blanca (6000K) ofrece mucho más contraste. Obstáculos, peatones o fauna en el borde de la carretera se detectan mucho antes que con la luz amarillenta estándar. Estado legal: Eso era especialmente importante para nosotros. Dado que el Polo tiene una homologación oficial de carretera de Osram (¡verifique siempre la lista de compatibilidad antes! ), no habrá problemas en el TÜV o en una inspección. Estética: El Polo parece instantáneamente más joven gracias a la luz blanca moderna – un bonito efecto secundario para los conductores jóvenes. Conclusión: La inversión en la seguridad de mi hijo valió cada centavo. La diferencia en la producción de luz es gigantesca. Quien quiera hacer algo bueno por su Polo (y por sus ojos) no debería ahorrar aquí.