He elegido conscientemente este objetivo porque confío en la calidad de Nikon. A pesar de ser de 85 mm, es compacto y ligero. Ideal para retratos. Tras usar el objetivo durante bastante tiempo no he observado nada negativo.
He elegido conscientemente este objetivo porque confío en la calidad de Nikon. A pesar de ser de 85 mm, es compacto y ligero. Ideal para retratos. Tras usar el objetivo durante bastante tiempo no he observado nada negativo.
Lo compré, luego lo vendí por un Voigtlander 65 apo, pero lo volví a comprar y estoy súper contento de haberlo hecho. Muy nítido en los bordes, color estupendo, autofocus muy rápido y preciso. ¿Qué más se puede decir de Nikkor? En realidad he leído que el 1.8S es más nítido en las esquinas que el 1.4S, que es más para retratos y nitidez en el centro. Muy ligero, simplemente satisfecho.
¡Increíble!
La lente era como esperaba, el exterior un poco estropeado pero el vidrio parece estar bien. La lente funciona bien.
Con el nuevo tele pequeño, Nikon ha logrado un gran salto. El objetivo es al menos tan nítido como su predecesor, el Af-S 50 f/1,8. Eso ya era, pero en todos los demás aspectos supera al anterior por mundos. El fringing púrpura, hasta ahora presente en todos los 85 de Nikon abiertos, era una razón que dejaba a los usuarios desesperados con fotos de alto contraste; eso ya quedó en el pasado, al igual que la sensibilidad a la luz de fuga y la distorsión. El bokeh suave como mantequilla es un deleite visual. Solo la algo alta de la viñeteado molesta un poco en fondos claros. El objetivo se mueve cualitativamente al nivel del Sigma Art y del Zeiss Otus, y lo hace a una fracción del precio y del peso. ¡Nikon ha logrado un gran salto!