Un SSD de un tera por 56 € es una buena oferta, aunque no es difícil encontrar algún m.2 a un precio similar o ligeramente más alto. Siendo estos últimos mucho más rápidos y fáciles de instalar, mira bien si tu placa base soporta m.2, porque igual no te merece la pena comprar un SATA. Su función más habitual a día de hoy es la de revivir portátiles viejos.Otro apunte importante es que viene sin cables y sin tornillos. Si lo vas a poner en un PC de sobremesa necesitarás comprar aparte el cable para conectarlo a la placa base (el que lo conecta a la fuente de alimentación seguramente ya lo tendrás).Por lo demás, el disco duro funciona perfectamente y, aunque la diferencia con un M.2 es muy notable, sigue siendo sobradamente rápido para un uso normal. Incluso a la hora de transferir decenas de gigas solo tendrás que esperar unos minutos.