El TCL‑X100ii ofrece una calidad de imagen sobresaliente en la Fujifilm X100v, que no queda atrás respecto al objetivo estándar de 23 mm. Tuve que buscar mucho para encontrar alguna ligera pérdida de calidad. Se percibe como un leve desenfoque cuando se fotografía cerca del límite de enfoque cercano (distancia focal aproximada de 10 cm) con apertura amplia (2.0). Sin embargo, eso no es relevante en la práctica, ya que en esas tomas macro se trabaja casi siempre con una apertura reducida para lograr suficiente profundidad de campo. Al reducir la apertura a 2.8 o al aumentar la distancia focal a ≥ 30 cm, no noté ninguna diferencia de nitidez entre el teleconversor y el objetivo normal. En general, el teleconversor entrega imágenes nítidas bajo cualquier condición, sin errores perceptibles; incluso a grandes aumentos, los archivos RAW no muestran degradación comparados con el objetivo normal. En resumen, un gran elogio a Fuji: el teleconversor es excelente para retratos o fotografía de objetos y no queda atrás frente a un buen objetivo estándar de 50 mm (KB). Sí, es una pieza poderosa que desafía la naturaleza retro y compacta de la cámara, pero su fantástica función compensa eso. Junto con el conversor gran angular, cubre el rango de focales 28‑50 mm en formato KB con calidad constante, elevando enormemente la ya excelente Fuji X100v – estoy muy satisfecho.