Esta es nuestra primera cámara instantánea desde las antiguas de Polaroid (principios de los 90). El diseño y la usabilidad han mejorado notablemente. Se ve bien y es adecuada para fotos rápidas en fiestas o similares. El rollo se inserta rápido y fácilmente. Una vez que el rollo y la batería están en su lugar, ya se puede empezar. La pequeña pantalla que indica cuántas fotos quedan en el rollo es útil. El manejo es muy sencillo: mirar a través del objetivo, seleccionar el área a fotografiar y pulsar - listo. La cámara se puede sostener cómodamente horizontal o verticalmente (aunque hay que evitar que la mano/dedos toquen el compartimento de salida de las fotos). El disparador está bien posicionado. Las fotos tienen el encanto típico de las cámaras instantáneas: nítidas pero algo desenfocadas. Lo que se puede criticar es que no tiene batería recargable y las fotos son muy caras (alrededor de 1 € por foto), por eso doy solo 4 de 5 estrellas. La cámara no viene con rollo, así que hay que pedir uno adicionalmente, de lo contrario no se puede usar de inmediato. Esta viene con varios diseños de marco. Pros: muy fácil de usar, buen diseño, encanto retro, se pueden pedir rollos con distintos marcos. Cons: fotos caras, sin batería, no viene con rollo.
En primer lugar, si buscas una cámara económica, esto no es lo que buscas. La cámara produce fotos instantáneas excelentes y, durante un tiempo, es muy divertido. El precio por 10 fotos es de 10 €, es decir, 1 € por foto, lo cual es un poco exagerado. Pero, en general, la cámara es realmente buena, así que le doy solo 4 estrellas. Pros: Fotos bonitas, calidad, factor de diversión 100 %, ligera, portátil, manejo sencillo Cons: Precio de las fotos
¡La cámara es muy fácil de usar! Se explica por sí misma. Me gusta mucho la función de selfie. Perfecta para fiestas. Las fotos podrían haber sido un poco más grandes. Pros: Facilidad de uso, autoexplicativa, buena función de selfie Cons: Algo pesada, fotos demasiado pequeñas
¿Qué puedo decir? ¡Me gusta tener esta cámara en la mano! El diseño me gusta más que cualquier otra cámara instax y también hay tantas colores geniales. Compré una blanca y estoy muy satisfecho.
Mi amiga recibió esta fantástica cámara amarilla para el aniversario y el fin de semana pasado salimos a probarla. Primero, el color. El amarillo es el color de la temporada. La cámara es imposible de pasar por alto y algunos ya nos lo comentaron. ¡Es un verdadero encanto! Tiene funciones geniales como el modo macro y el modo selfie, con el espejo incorporado, algo que la mini 8 solo ofrece como extra. También incluye flash y disparador automático. En cualquier caso, nos divertimos mucho con ella. Y si el amarillo no te gusta, puedes elegir otro color; hay muchas opciones disponibles.