La amamos. La sartén se siente sólida en la mano, la distribución del calor es excelente, nada se pega y la limpieza es rápida, ya sea a mano o simplemente en el lavavajillas. La usamos a diario, ya sea para tortillas, verduras o guiso – todo resulta mucho mejor. El acabado parece de alta calidad, nada se tambalea ni se agrieta. Claro, para el presupuesto hay que hacer algunos sacrificios, pero se obtiene una compañera duradera en la cocina. Recomendación de compra clara para todos los que valoran la calidad y simplemente quieren divertirse cocinando. Fissler ha hecho realmente un buen trabajo.