Llevo este Casio G-Shock GBD-200-1ER varias semanas usándolo a diario (deporte, oficina, salidas), en sustitución de una G-Shock más antigua. Es una muy buena evolución dentro de la gama, sobre todo gracias a su pantalla moderna, aunque sigue siendo un reloj "híbrido" y no un verdadero smartwatch. Lo que realmente me gusta: Pantalla MIP excelente: Muy legible incluso a pleno sol, alto contraste, dígitos grandes y claros. Un verdadero avance respecto a las pantallas G-Shock antiguas. Comodidad y ligereza: Solo ~58–60 g, delgado (15 mm) para una G-Shock. Casi te olvidas de que lo llevas en la muñeca, perfecto para llevarlo las 24 horas del día. Robustez legendaria: 200 m de resistencia al agua, resistencia a los golpes y el aspecto G-Shock que encaja en todo (deportivo sin ser demasiado "táctico"). Funciones conectadas: Bluetooth + app G-Shock Move: sincronización automática de la hora, notificaciones, seguimiento de pasos, calorías y uso del GPS del teléfono para las distancias (carrera, bici). Las alarmas con vibración son muy prácticas. Autonomía: pila CR2032 que dura aproximadamente 2 años según Casio. No hay que cargarla a diario como con un Apple Watch. Lo que me decepcionó un poco (motivo de las 4 estrellas): El seguimiento de la actividad sigue siendo básico: bueno para pasos y temporizadores, pero sin sensor de pulso ni altímetro. Se depende mucho del teléfono para medidas precisas. Las notificaciones son limitadas (ves el icono y parte del texto, pero no se puede responder). La iluminación LED es correcta pero no tan potente como en algunos modelos de gama superior. En resumen: Esta GBD-200-1ER es una excelente G-Shock moderna, cómoda y duradera, ideal si quieres un reloj resistente con conectividad mínima y una pantalla muy buena, sin batería que recargar. Perfecta para quienes hacen deporte de forma ocasional o simplemente buscan un reloj fiable para el día a día. La recomiendo con gusto, pero espera más una G-Shock mejorada que un entrenador deportivo real en la muñeca.