Da la impresión de un reloj bien hecho, por el precio al que se vende. El dial es bonito, especialmente en esta versión verde, que se inspira en los Citizen más reconocidos. Completa la función cronógrafo, con la aguja de los segundos que, una vez arrancado el cronógrafo, pasa a medir los décimos de segundo: esto evita sacrificar el contador de horas (como ocurre, por otro lado, en muchos otros cronógrafos de cuarzo, incluso de marcas reconocidas). El brazalete, en relación con el precio del reloj, me parece más que discreto. El único defecto es la luminosidad de los índices, realmente reducida al mínimo y no muy potente. En cambio, la de las agujas sí lo es. Cuatro estrellas muy merecidas, entonces. Seguro que es un reloj mucho más valioso que muchas series chinas que se ven por ahí.