En esencia soy realmente un gran fan del Apple TV: con el nuevo mando se maneja mucho mejor que con el antiguo negro, simplemente porque tiene más botones y la cruceta es física y no un panel táctil, que puede provocar fácilmente errores. Además, todo está muy bien estructurado, ya sea el menú o la interfaz, y con la App Store de Apple prácticamente encuentras todo lo que necesitas. Las configuraciones y las conexiones también son súper sencillas: en cuanto tienes un iPhone lo acercas al Apple TV y el resto, incluida la conexión Wi-Fi, se hace casi sola. El único punto negativo para mí es el carácter cerrado del sistema: no se pueden instalar apps o programas propios, pero eso se sabe de antemano y por eso no resto estrellas, sino que doy las cinco estrellas.
Llevo años usando el Apple TV 4K y sigo muy satisfecho. Incluso después de años la interfaz se siente fluida y moderna. El acceso al App Store ofrece muchas apps, por lo que tienes una gran selección de juegos y servicios de streaming. El nuevo mando de aluminio se siente genial en la mano y facilita el manejo. A menudo uso el control por voz, lo que simplifica mucho su uso.
Este dispositivo es muy fácil de usar y sencillo. La interfaz es clara y, como cabe esperar de Apple, muy minimalista. La calidad de la conexión con otros dispositivos es muy buena. Hasta ahora no he detectado cortes de conexión ni otros errores. La reproducción de archivos de audio y vídeo funciona muy bien incluso en formatos muy elevados como el 4K. Se admiten todos los servicios de streaming más habituales y populares. La configuración es facilísima: los descargas y puedes iniciarlos directamente. Este Apple TV es ideal, ya que se integra a la perfección en el ecosistema Apple y funciona sin problemas con todos los demás dispositivos Apple.
Llevo ya un tiempo usando el Apple TV 4K y, en general, estoy realmente satisfecho. La interfaz de usuario es estupenda: clara y fácil de entender. Uno se orienta al instante, todo funciona de forma fluida y con el mando se navega rápidamente por los menús. La configuración también es rápida, sobre todo si tienes un iPhone. La conexión es muy estable, tanto por Wi-Fi como por cable. El streaming funciona sin interrupciones y la cobertura Wi-Fi es totalmente suficiente para el día a día. La imagen y el sonido muestran de inmediato la calidad: 4K, Dolby Vision y Dolby Atmos proporcionan una experiencia realmente buena. Servicios de streaming como Netflix, Prime Video, Apple TV+ y muchos otros están disponibles y son fáciles de instalar. También hay juegos musicales o apps de fitness integradas. Lo que hace especial al dispositivo es la fuerte integración con el ecosistema Apple. Cosas como el control desde el iPhone, conectar los AirPods o controlar la domótica simplemente funcionan de maravilla.
El Apple TV es una auténtica potencia. Los menús responden al instante y cambiar entre aplicaciones funciona sin esperas. La calidad de imagen en 4K es brillante, y el sonido se nota realmente contundente. En especial, la conexión con auriculares Bluetooth es muy estable y tiene un gran alcance por todo el piso. Con 64 GB además tienes espacio suficiente por si quieres descargar algunas apps más o pequeños juegos. El control por voz es de gran ayuda en el día a día.